Por las características de las tareas que realizan los vigiladores de seguridad privada, por ejemplo cubriendo puestos en plantas industriales y complejos residenciales, en muchas oportunidades se convierten en actores destacados en situaciones de siniestros desatados. Ellos son generalmente los únicos en alerta en horarios nocturnos o también los que por marcada permanencia en el servicio conocen sus características de funcionamiento.
La actividad de seguridad privada no tiene la función de suplir en estos casos la acción de fuerzas diseñadas específicamente para determinadas tareas en el control y combate de emergencias, tales como incendios, inundaciones, etc. (Bomberos, Defensa Civil) pero ciertamente la característica señalada de ser generalmente el hombre en el lugar, ha llevado a que se rediseñe la capacitación de los vigiladores para aportarles conocimientos básicos que le permitan desempeñarse adecuadamente en la detección de emergencias y en la determinación de los primeros pasos a seguir en su contención.
Así es como en las currilulas de los cursos de capacitación se han incorporado, por ejemplo, nociones de primeros auxilios, manejo de evacuaciones y lucha contra incendio. El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires ha incorporado inclusive, la especialidad de “Brigadista y Prevención Contra Incendios” en el Curso Básico de Capacitación Inicial para cumplir servicios de Vigilancia Privada, modalidad que SIE elige en la capacitación de todos sus vigiladores que se desempeñan en el ámbito de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Por otro lado, nuestros clientes, conscientes de la importancia de una adecuada respuesta inicial ante una emergencia, van incorporando planes de contingencia, por ejemplo de evacuación de una planta o un edificio ante un incendio, circunstancia que al tratarse muchas veces de servicios de gran envergadura, constituye un movimiento de gran cantidad de personas que debe ser conducido con eficiencia.
El vigilador se encuentra entonces en su servicio con la doble responsabilidad de detectar eventuales situaciones de emergencia por un lado y de desempeñar su rol en los planes establecidos para responder a la crisis.
¿Cómo debe desempeñarse entonces el vigilador ante una situación de incendio en su servicio?
Tomemos primero su responsabilidad de detectar el siniestro. Para ello es muy importante que el vigilador cumpla con estas tareas:
1. Realizar el cronograma de rondas rutinarias.
2. Ser minucioso en los puntos de control de las rondas, verificando cada situación de potencial riesgo.
3. Monitorear celosamente por CCTV las salas de máquinas cuando sea posible.
4. Monitorear permanentemente los tableros de alarmas de incendio, generalmente dispuestos en las guardias de vigilancia.
5. Dejar abierta las vías de comunicación para recibir eventuales llamados de emergencia por incendio u otras causas.
¿Qué hacer cuando se detecta un foco de incendio?
1. Recibida la alarma o detectado un foco de incendio, lo primero que debe hacer el vigilador es realizar un rápido análisis de la situación para determinar si se trata de un evento fácil de controlar con los elementos a su alcance y que no tiene proporciones de importancia o si se trata de una situación que, de acuerdo con los materiales y lugar involucrados, puede escalar a una situación de gravedad que exija la participación de las fuerzas especializadas para combatir el siniestro.
2. Si el siniestro no pudiera ser controlado con los medios propios, dar aviso de inmediato a bomberos y a las personas relevantes del servicio y de SIE.
3. Si se tratase de una situación de rápida resolución el vigilador accionará sobre el foco de incendio con los elementos a su alcance (matafuegos, etc.).
4. Disparar el plan de evacuación si fuera necesario a fin de resguardar las vidas de los residentes.
5. Adoptar la función dentro del plan de evacuación. Estas tareas pueden variar desde asumir un puesto al pie del edificio para ordenar la pronta salida del mismo de todos sus residentes para su posterior reunión en un punto predeterminado hasta el auxilio de personas incapacitadas que estén alojadas en el edificio y que no puedan evacuar por sus propios medios.
6. Siguiendo el plan de contingencia, proceder al corte de servicios (gas, luz, etc.) de acuerdo a la situación.
7. Al hacerse presentes las fuerzas de seguridad y/o los bomberos, ofrecerse a colaborar en todo lo concerniente a favorecer los movimientos de los mismos dentro del edificio, aportando información valiosa para su mejor proceder en el combate del siniestro.
Recordar que lo más importante es mantener una actitud alerta para detectar cualquier siniestro y en caso de emergencia, mantener la calma para tomar las mejores decisiones a fin de combatir el fuego en forma rápida y efectiva. Todas las medidas que se tomen deberán tener en cuenta primordialmente la salvaguarda de las vidas humanas.
fuente: SIE (www.siesa.com.ar)

