Los hoteleros pidieron que la Ciudad investigue la oferta no registrada de alojamiento, por competencia desleal
Captar turistas provenientes de los países que más personas lanzaron a todo el mundo en los últimos cinco años es la estrategia que utilizará la ciudad de Buenos Aires para posicionarse como uno de los destinos más elegidos. Paralelamente, la mira apunta a un eslabón determinante en la cadena interna: el funcionamiento de los hospedajes para viajeros.
La Asociación de Hoteles, Restaurantes, Confiterías y Bares de la ciudad de Buenos Aires (Ahrcc) denunció que por lo menos 100 edificios funcionan como hoteles, alojamientos o aparts sin cumplir con los requisitos de seguridad e higiene exigidos para obtener la habilitación correspondiente. Esta situación, según la entidad, genera un ámbito de competencia desleal que creció exponencialmente en los últimos tres años al amparo de la evasión impositiva y el empleo no registrado.
La cifra surge de un informe realizado por la Ahrcc en el que se detallan los domicilios de los lugares denunciados como ilegales. El documento también contiene una descripción de los servicios que brindan y los sitios web que los ofrecen, entre otros datos. La mayor cantidad de alojamientos de este tipo se encuentran en Palermo, Recoleta, Barrio Norte y el microcentro, aunque funcionan en todos los barrios porteños.
«En toda la ciudad hay unos 800 hoteles registrados legalmente y, aunque contabilizamos al menos 100 ilegales, el número podría superar los 800. Todos nos vemos perjudicados por lo que consideramos una competencia desleal», describió a LA NACION el presidente de la Cámara de Hoteles y directivo de la Ahrcc, Marcelo Giovanonni.
La problemática se agrava por la caída de la ocupación hotelera, que bajó 16 puntos desde 2007. En toda la ciudad existen 15.000 plazas disponibles para pernoctar, con un porcentaje actual de ocupación del 62% anual; aquel año, el de mejor rendimiento, la ocupación llegó al 78%. A la crisis del sector se le suma otro factor: desde 2005, las tarifas aumentaron sólo un 12%.
Las conclusiones de la Ahrcc sobre hospedajes fuera de regla se basaron en información recopilada durante 2013 que está siendo actualizada para elaborar un nuevo informe. El documento final estará listo en algunos meses, pero lo recolectado permite adelantar que por lo menos 100 lugares funcionan de manera ilegal. Por esta razón, los hoteleros presentaron diez denuncias formales en la Agencia Gubernamental de Control (AGC) sobre los domicilios en cuestión.
Las denuncias podrían haber sido más de 100, pero por un acuerdo entre la AGC y los denunciantes se comenzó por una tanda. Los domicilios sobre los que se puso la lupa están en las calles Lavalle, Moreno, Rivadavia, Callao, Paraguay, Demaría, Gurruchaga, Pacheco de Melo e Independencia. «Descubrimos que la problemática se encuentra en todos los barrios, aunque en algunas zonas, como Constitución, parece haber más lugares ilegales», confió el presidente de la Cámara de Turismo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Leonardo Baguette.
Los alojamientos denunciados funcionan en edificios de entre ocho y 20 departamentos, «lo que indica que fueron construidos como si esas unidades fueran a destinarse al mercado residencial», según el informe. El criterio para incorporarlos a la lista fue que no figuran como hoteles o aparts en los registros del gobierno porteño, como también pudo comprobar LA NACION. Es decir, muchos de esos hospedajes ofrecidos al turismo son edificios de departamentos que cuentan con servicio de mucama, conserjería, desayuno, pileta, caja fuerte, traslados y otros servicios, pero no están debidamente inscriptos.
«Por contratar personal, los hoteles deben tributar cargas sociales y registrar al empleado. También abonan por la música en habitaciones y el uso de televisores a Sadaic, Capif, Aadi y Argentores», enumeró Giovanonni. Los que están en regla, además, cumplen con las obligaciones impositivas de Ingresos Brutos (3% sobre las ventas realizadas), IVA (21%), impuesto a los créditos y débitos bancarios (1,2%) e impuestos de sellos. En total son 260 reglamentaciones si se cuentan las de seguridad, higiene, separación de residuos, libreta sanitaria y manipulación de alimentos de los empleados, entre otras. «Los alojamientos que no están registrados no cumplen con nada de eso. La competencia es muy desleal», enfatizó Baguette.
Las autoridades de la AGC mantuvieron varias reuniones con los miembros de las cámaras en mayo. En los meses anteriores, dijeron fuentes del organismo, los inspectores visitaron los sitios apuntados y en algunos de ellos hallaron falencias en las instalaciones eléctricas y en los circuitos de ventilación. La AGC se comprometió a dar prioridad a las denuncias de los hoteleros.
Los números de una década negativa
El ejemplo corresponde a un hotel de 100 habitaciones, que en el año puede vender 36.000 noches (100 habitaciones por 360 días)
2005
3500
Eran las noches que tenía que vender para cubrir los gastos anuales fijos
32.500
Las noches restantes que se comercializaban eran ganancia pura
72%
Fue la ocupación promedio anual en los hoteles de la ciudad de Buenos Aires
2015
15.000
Fueron las noches que tuvo que vender para cubrir los gastos anuales fijos
21.000
Fueron las noches que le quedaron como ganancia al hotel
62%
Fue la ocupación promedio anual registrada en los hoteles porteños
Fuente: La Nación

