El territorio bonaerense suele abrir sus temporadas de caza en marzo; para muchas especies, el período se extiende hasta fin de año
La provincia de Buenos Aires es atractiva para los amantes de la caza. Suele abrir sus temporadas de caza en marzo. Y para muchas especies, el período se extiende hasta fin de año. Por otro lado, la cantidad permitida de caza de muchos especímenes exóticos es ilimitada.
Es decir, en algunos casos, el Gobierno fija un límite de caza. Por ejemplo: se puede cazar hasta un máximo de 10 liebres por día, siete patos por día, y seis perdices por día.
Pero en los casos, como en el del ciervo axis, el antílope, el ciervo dama, el ciervo colorado, la cabra salvaje, y el jabalí, no hay límite.
«Tanto los plazos como la cantidad de especies que pueden cazarse se actualizan todos los años», dijo Mónica Casciaro, directora de Flora y Fauna del ministerio de Agroindustria bonaerense, el organismo encargado de regular la actividad a nivel provincial, al diario El Día.

«El cupo y la temporada tiene que ver con la actualidad del animal. En la caza mayor, por ejemplo, que se realiza sólo en algunos de los cerca de 15 cotos de caza que hay en la provincia y que incluye a mamíferos como el jabalí o distintos tipos de ciervo, no está permitido la captura del puma o del venado. Los grandes mamíferos autóctonos están siempre protegidos y su caza, por lo tanto, prohibida», agregó.
«El caso de la liebre europea, por su parte, se incluye dentro de la caza comercial. Esto se debe a que es un animal que representa una plaga para la agricultura. El destino de estos ejemplares son siempre los frigoríficos y su caza representa una suerte de defensa para quienes viven de la agricultura».
Por otro lado, Casciaro reconoció que «hay caza furtiva» en el territorio bonaerense, pero destacó que desde el Gobierno se lucha «para que el control sea lo más estricto posible».
Fuente: La Nación

