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A tres décadas, la web es más insegura, coinciden varios especialistas

La web es, a 30 años de su creación, un espacio más inseguro de lo que era debido, en particular, al desconocimiento de las personas sobre la tecnología que usan a diario, que los expone a todo tipo de riesgos, coincidieron especialistas consultados por Télam.

Esa mirada está en línea con el análisis de Tim Berners-Lee, el creador de la web, quien advirtió ayer en una carta abierta sobre “el futuro disfuncional al que parece encaminarse su creación como medio para estafar, propagar el odio y cometer todo tipo de delitos”.

Esa mirada está en línea con el análisis de Tim Berners-Lee, el creador de la web, quien advirtió ayer en una carta abierta sobre “el futuro disfuncional al que parece encaminarse su creación como medio para estafar, propagar el odio y cometer todo tipo de delitos”.

“Hoy la web es un lugar mucho más inseguro que antes. En los inicios había aproximadamente diez mil personas conectadas. Se sabía quién estaba del otro lado, se conocían, se pedían disculpas cuando se hacía algo indebido. Hoy es una selva”, caracterizó Alexis Sarghel, especialista en ciberseguridad y socio de QBrain.

En diálogo con Télam, dijo que “en esa selva el principal riesgo es el desconocimiento de la tecnología, que se usa para todo, desde las cuentas bancarias hasta en los sistemas de control de aviones o para realizar compras”, analizó.

Y comparó: “Es como si todo el mundo saliera a manejar un auto sin saber que tiene que ponerle nafta, chequear el aceite y el agua o controlar el aire de las ruedas”.

Para Federico Kirschbaum, responsable tecnológico (CTO) de la firma Infobyte y cofundador de la conferencia Ekoparty, “el paso del tiempo, la maduración de la tecnología y el uso de la web nos dio un sentido de seguridad, cuando en realidad uno puede ser abusado, desde que te espíen a través de Facebook hasta que te roben”.

Hacerle frente a esto “no es tanto una cuestión tecnológica sino educativa. La tecnología está muy metida en la sociedad -incluso entre los chicos, que tienen su primer celular a los 12 años- y no hay una educación que acompañe ese proceso. Creo que la peligrosidad pasa porque hay mucho acceso y no se sabe tanto qué puede pasar”, analizó en diálogo con Télam.

“Al día de hoy seguimos usando tecnologías que se crearon para otras cosas, como el mail, que surgió para compartir información entre conocidos”, sostuvo. Una mirada similar es la del abogado especializado en ciberdelitos Daniel Monastersky, para quien “debería haber una materia desde el jardín que hable de internet, de cómo vincularse, de los recaudos que hay que tener”. “La web se desarrolló de una manera que nunca nadie imaginó y hoy todo está conectado, toma más relevancia internet porque todo pasa por ahí. Cuando se inventó no se pensó en este tipo de consecuencias negativas”, señaló.

Por ejemplo, continuó, “a un adolescente que aparece en una red social hablando mal de algo, o con una botella, eso puede generarle conflictos en el futuro. El mayor daño que se puede generar hoy es arruinarle la reputación a la gente. Se arruinan empleos, parejas o profesiones con un solo comentario”. “Yo le doy mucha importancia a la reputación digital. Se habla mucho de la transformación digital, pero a quienes hay que transformar es a las personas para empoderarlas y que tengan más información respecto a los cuidados que hay que tener a la hora de poner contenidos en la web”, sostuvo.

Para los especialistas, las ganancias crecientes del desarrollo de malware, el uso estatal de tecnologías de vigilancia y ataque y la expansión de la internet de las cosas pintan un panorama en el que la inseguridad digital va a ser moneda corriente, en la medida en que no se eduque sobre estos riesgos a la población.

“Los virus y el malware van a seguir creciendo”, opinó Kirschbaum, y remarcó que “ya no se trata de chicos que hacen virus desde sus casas sino de una industria madura, empresas con estructuras administrativas y técnicas, muy lejos de la idea clásica que se tiene del hacker. También están los estados que usan esas tecnologías, tanto para defenderse como para espiar o atacar”, destacó.

Fuente: La Capital