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AUMENTÓ UN 25% EL USO DE CÁMARAS DE SEGURIDAD

La instalación de cámaras de seguridad en barrios privados, centros comerciales y hasta en domicilios particulares se ha incrementado un 25 por ciento en los últimos dos años, en el marco de un crecimiento, que responde tanto a una demanda del mercado, como a la necesidad de contar con mayores elementos que colaboren con la prevención de hechos delictivos.

El dato no contempla a las que colocan los gobiernos provinciales o municipales en la vía pública, de acuerdo al relevamiento efectuada por la Cámara Argentina de Seguridad Electrónica (CASEL), que acaba de presentar su investigación y análisis del mercado, en base a las 150 empresas, en su mayoría Pymes, que agrupa en todo el país.

Ante los reiterados episodios de inseguridad, desde el 2001 a la fecha, se ha registrado un crecimiento exponencial del sector de la seguridad electrónica, que se segmenta en un 35,9 por ciento de instalación de las denominadas cámaras de monitoreo, un 32 por ciento de circuitos cerrados de televisión, un 12,1 por ciento para la detección de intrusión de propiedades privadas, el 10,4 por ciento para la detección de incendios y el 9,6 por ciento restante corresponde al control de accesos.

El ingeniero Enrique Greenberg, presidente de CASEL, señaló en diálogo con DIARIO POPULAR que “si bien no deja de ser una disciplina relativamente nueva, se puede citar sus inicios con presencia en el mercado en la década del ’80, cuando empezaron a colocarse las alarmas en automóviles y para reforzar con elementos tecnológicos a los sistemas de intrusión. Ya en los ’90, comienzan a tomar auge los negocios corporativos, ya que las empresas introducen los controles de acceso, al mismo tiempo que crecían las otras modalidades. Más acá en el tiempo, irrumpen las cámaras de seguridad, los circuitos cerrados de tevé y luego de la tragedia de Cromagnon, se dio un aumento significativo de la detección de incendios”.

Las restricciones a las importaciones y la política cambiaría han tenido un impacto negativo sobre la actividad, aunque el mercado de la seguridad electrónica no detuvo su crecimiento, pese a que se nota cierta merma. A fines de 2013, se alcanzaron ventas por 595 millones de dólares, considerando el valor total de productos y servicios de seguridad electrónica, adquiridos por los distintos segmentos de la demanda final. “El mercado local, luego de haber sufrido una caída del orden del 32 por ciento, se recuperó multiplicando por 17 al 2013 su tamaño”, concluyó Greenberg.

fuente: Diario Popular