Los legisladores porteños debaten la transformación del predio; este miércoles harán un recorrido para constatar las denuncias
Instalaciones llenas de humedad, recintos inseguros, jaulas demasiado pequeñas, comida insuficiente, bebederos rotos y falta de veterinarios y de profesionales calificados en conservación de las especies son algunos de las consecuencias de la falta de inversión de los últimos años que denunciaron los trabajadores del zoológico porteño que, por primera vez desde que fue fundado en 1888, se declararon en paro este fin de semana.
Según denuncian los cuidadores de los animales, la situación de la treintena de edificios que componen el Zoo -declarados monumentos históricos- es tan crítica que la vida de los animales está en serio peligro. “Necesitamos que el gobierno intervenga urgentemente o no llegamos a 2017 con los animales vivos”, dijeron.

Con vistas a esta situación, y teniendo en cuenta que la actual concesión vence a fines de 2017, la Legislatura ya discute dos proyectos que proponen transformar radicalmente el predio.
Con algunos matices, ambos plantean reconvertir al zoológico en un centro de conservación de fauna autóctona. En las próximas semanas, la Comisión de Ambiente de la Legislatura continuará el debate para unificar los textos y llevar al recinto una única propuesta.
Un jardín ecológico
La transformación del Zoo porteño en un Jardín Ecológico busca que el predio sea un paseo para la conscientización sobre los derechos de los animales, el respeto por la naturaleza y la promoción de temáticas ambientales, con el objeto de preservar y rehabilitar la fauna silvestre autóctona, sin exhibir o exponer al público a los animales.
Adrián Camps, autor del proyecto que impulsan las organizaciones agrupadas en SinZoo, expresó a radio Latina: “Desde 2012 que planteamos la transformación del Zoo, pero desde el bloque oficialista siempre se negaron. Abrir el debate es un gran triunfo cultural. La sociedad porteña está tomando conciencia de que los zoológicos son un resabio del pasado”.
Desde SinZoo aseguran que la idea es una transición gradual a un centro de rehabilitación, reinserción y conservación animal. Allí se estudiaría cuáles son los animales que pueden ser devueltos a sus hábitat y cuáles deben ir a áreas protegidas. A los que no puedan ser derivados se les evitaría el estrés de la exposición al público.
Los cuidadores y trabajadores del Zoo quieren ser parte de la reconversión, y de hecho se sumaron al debate legislativo, pero insisten en que son necesarias medidas urgentes. Sus condiciones actuales de trabajo –sin elementos de seguridad, indumentaria adecuada, ni herramientas necesarias– y un aumento salarial son la otra pata de su reclamo. “Lo nuestro es un pedido de auxilio que le hacemos al Gobierno de la Ciudad. Necesitamos que intervengan ya porque todavía estamos a tiempo de salvar muchas vidas”, enfatizan.
Conceptos importantes
- Cautiverio de animales: ni el entretenimiento, ni la educación, ni la investigación o las terapias con delfines pueden justificar la captura, confinamiento, el entrenamiento forzado, la cría en cautiverio y todos los padecimientos derivados de la explotación comercial.
- Zoocosis: la mayor parte de los animales cautivos en Zoológicos, Circos o Acuarios sufren de zoocosis, una patología psíquica a la que también se conoce como la «locura del cautiverio» generada cuando ven reducidas sus vidas al pequeño espacio que se les asigna. La zoocosis suele identificarse en los movimientos estereotipados y repetitivos, el excesivo acicalamiento, la autolesión, etcétera.
Una recorrida para constatar lo que pasa
Este miércoles, legisladores de distintos bloques e integrantes de organizaciones de defensa de los animales recorrerán el Zoológico guiados por los trabajadores para verificar las principales irregularidades denunciadas. Estarán presentes los legisladores Marcelo Ramal (FIT), Adrián Camps (PSA), Hernán Rossi (Suma +), Pablo Bergel (Verde al Sur) y Gustavo Vera (Bien Común), junto con integrantes del grupo #SinZoo, autores del proyecto legislativo Jardín Ecológico.
Visitarán el recinto de los elefantes, de los mandriles, del chimpancé, del bisonte, de las llamas, de los camellos, de las jirafas y de los felinos, entre otros. “Junto a los animales que cuidamos, sufrimos el infortunio de ser considerados un bien subastable, explotable, y carente de derechos para la empresa que administra la concesión”, dijeron los trabajadores a través de un comunicado y solicitaron a las autoridades que realicen “una intervención urgente”.
Fuente: girabsas

