Pero en las últimas semanas la tendencia parece haber crecido y cada vez son más personas las que reportan recibirlos, mostrándose preocupadas por lo que pueda sucederles en caso de responder.
La mayoría tienen característica de Mendoza, y los portales de noticia de esa provincia sostienen que corresponden a presos de diferentes cárceles. No son pocos los que confiados de que pueda ser un familiar, un conocido, lo responden, luego de lo cual no reciben ninguna respuesta más.
El consejo es no responder, en primer lugar. Al mismo tiempo, es recomendable tener restringido el GPS del teléfono celular, para que la otra persona no pueda acceder a la ubicación de quien responde.
Al mismo tiempo, es preferible bloquear los números en los casos en que sea posible, lo cual depende de las compañías telefónicas y del aparato que se tenga, algunas lo permiten y otras no; existen aplicaciones que se pueden descargar para hacer esto.
¿Qué pasó hasta ahora? Por el momento, no se conocen casos confirmados en los que alguien haya sufrido un hecho delictivo a partir de haber respondido este mensaje, pero eso no está descartado.
En algunos casos, gente notificó de haber perdido todo el crédito que tenía en su línea tras responder; en el caso de que los mensajes lleguen por WhatsApp es un poco más riesgoso, ya que desde allí es más fácil acceder a los datos personales de la gente.
Ante algún inconveniente se puede contactar con la Comisión Nacional de Comunicaciones o con Defensa del Usuario y el Consumidor; por ahora, las autoridades no han salido ha dar un instructivo sobre cómo proceder. En principio, lo más importante es no responder.
Fuente: cienradios

