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Sin más lugar para presos: ¿Cárceles de extrema seguridad o cárceles con escuelas?

El Servicio Penitenciario Federal ya advirtió que no hay más lugar para alojar presos en sus instalaciones. Es un problema para Patricia Bullrich porque es obvio que la delincuencia va en aumento y que las excarcelaciones con regímenes como las tobilleras electrónicas no alcanzan. La cuestión también reaviva el debate entre la construcción de cárceles de extrema seguridad o cárceles con escuelas.

A fines de marzo, el Gobierno nacional declaró la “emergencia penitenciaria” por el colapso que sufren las cárceles. En el sistema había por entonces 13.773 presos cuando la capacidad es de 12.235. Se estima que ya habría unos 5000 presos de más. Pero Ministerio de Justicia presentó el problema como un logro de las “políticas exitosas de seguridad pública”, aunque a la vez admitieron que el número de presos seguirá creciendo.

A la superpoblación se suma el eterno problema de la infraestructura carcelaria y las condiciones de hacinamiento de los reos. Tampoco parecen haber contribuido decisivamente los programas de detención domiciliaria mediante el uso de las tobilleras, muy impopulares para la sociedad a partir de varios casos en donde se violaron los límites establecidos para la circulación y las perimetrales.

La cuestión reaviva otro debate ¿se necesitan cárceles de extrema seguridad o cárceles con escuelas?

Con la declaración de emergencia de marzo pasado se crearía una Comisión de Emergencia en Materia Penitenciaria integrada por un representante de la Subsecretaría de Asuntos Penitenciarios, otro de la Dirección Nacional del SPF, y se invitaría a los Ministerios del Interior, de Hacienda y de Seguridad o nombrar a un funcionario.

La población carcelaria de la Argentina llega a 85.283 presos mientras que la capacidad de todo el sistema penitenciario es de 74.060, es decir que se alojan 115 presos en un espacio previsto para 100.

Según datos de World Prision Brief, en otras cárceles de América latina, la situación es aún peor. El caso más extremo es el de Haití, donde 454 detenidos se ubican en el lugar diseñado para 100. Entre los países limítrofes, Bolivia y Brasil tienen 254 y 167 respectivamente.

Semanas atrás, el ministro de Justicia y Derechos Humanos de la Nación, Germán Garavano, repitió que la sobrepoblación de casi 2.000 presos en las cárceles federales se debió a un aumento “efectivo en el combate de la criminalidad” y afirmó que para subsanar esa situación se están construyendo nuevas unidades, como la del Complejo Penitenciario Federal VII en Marcos Paz que está en obra y reemplazará a la de Devoto.

Pero ninguna de ellas se terminará en el corto plazo.

Se está haciendo la inversión para tratar de solucionar esta situación“, aseguró el funcionario.

Este martes (23/7) Macri se reunió con Garavano para discutir proyectos edilicios a fin de descomprimir el Palacio de Tribunales y Comodoro Py de los detenidos.

Se presentaron los proyectos para la construcción de dos alcaidías luego de que la semana pasada la Cámara del Crimen instara a la Corte Suprema a tomar intervención en la crisis.

Pero las obras demorarán varios meses. La reforma de las estructuras de San Telmo y la de tribunales de Inmigrantes tienen plazo de ejecución recién dentro de 6 a 8 meses de que se adjudique la obra.

En tanto, la Cámara Federal de Casación Penal había prohibido el ingreso de nuevos internos a Marcos Paz por sobrepoblación.

Fuente: Urgente 24