“A medida que pasan los años la respuesta inmune para cualquier vacuna comienza a decrecer porque el sistema inmunológico es menos eficiente”, explicó el médico Francisco Nacinovich, jefe de infectología del Instituto Cardiovascular de Buenos Aires (ICBA).
El especialista expresó: “para mejorar la respuesta de los organismos de las personas mayores, una de las herramientas que se utilizan son los adyuvantes, que son sustancias que se les agregan a las vacunas que permiten la generación de más anticuerpos. En el caso específicamente de la vacuna antigripal, el adyuvante que se está utilizando es el MF59, que es un aceite que se extrae de plantas y animales y que se utiliza desde 1997 para otras vacunas”.
Los beneficios de la utilización de la vacuna antigripal con esta sustancia para los mayores son varios, ya que aumenta la respuesta inmune, protege de cepas no contenidas en la vacuna, disminuye la hospitalización en general y disminuye las complicaciones por neumonía y eventos cardiovasculares.
“La vacuna antigripal debe formularse cada año con las cepas que circulan en ese momento, que son reportadas a la Organización Mundial de la Salud (OMS) por centros ubicados en todo el mundo. En Argentina esta labor la realiza el Instituto Malbrán”, explicó.
Otro aspecto a destacar sobre la vacuna es que se trata de un compuesto inactivado, es decir que está formulada con virus muerto y, por lo tanto, no puede provocar la enfermedad. La vacuna antigripal es segura y efectiva.
El médico describió que la principal característica para diferenciar una gripe de un resfrío común es la existencia de altas temperaturas y advirtió que otros síntomas son mialgias (dolores musculares), cefalea (dolor de cabeza), astenia (cansancio), tos seca, odinofagia (dolor de garganta) y rinitis (mucosidad).
Para toda la población, la mejor forma de prevenir es: vacunarse, lavarse frecuentemente las manos con agua y jabón, toser o estornudar sobre el brazo, tirar pañuelos descartables, ventilar ambientes y no compartir cubiertos ni vasos.
Candidatos a Vacunarse
Un aspecto importante en relación a la gripe es quiénes deben inmunizarse. En nuestro país, la vacuna antigripal fue incorporada en 2011 al Calendario Nacional de Vacunación. Se recomienda la vacunación antigripal en:
• Niños de 6 y 24 meses.
• Personas entre 2 y 64 años con factores de riesgo como problemas cardiovasculares, renales, diabetes, obesidad, enfermedad respiratoria crónica, pacientes con inmunodeficiencias congénitas o adquiridas, pacientes con enfermedades oncológicas.
• Embarazadas, fundamentalmente después del segundo trimestre ya que protege a la madre y, con los anticuerpos que produce, confiere protección al bebé hasta los seis meses de vida.
• Puérperas.
• Profesionales de la salud.
• Personas mayores de 65 años.
Campaña de Vacunación
La Ciudad, a través del Ministerio de Salud, continúa aplicando la vacuna antigripal trivalente estacional (que incluye la cepa pandémica H1N1, así como otra cepa de Influenza A y otra B) en vacunatorios y hospitales públicos porteños. La vacuna se aplica en forma gratuita a las personas antes mencionadas.
El Calendario para adultos
Neumococo
En el otoño, también es importante tener presente algunas de las vacunas del adulto y, entre ellas la vacuna contra el neumococo. La neumonía bacteriana por neumococo año a año se cobra más vidas alrededor del mundo que la malaria, el HIV y las enfermedades oncológicas combinadas. Afortunadamente disponemos de vacunas efectivas y seguras para protegernos de esta infección y la recomiendan para las mismas personas que deben recibir la antigripal.
Desde agosto de 2014, se recomienda a todos los adultos a partir de los 65 años, la aplicación de rutina de la vacuna antineumocócica conjugada trecevalente (PCV13). Esta previene la neumonía y otras enfermedades causadas por trece tipos de neumococo. Se trata de una nueva herramienta que se suma así a la vacuna polisacárida (PPV23), que desde hace años se utiliza para la aplicación de rutina en los adultos mayores. Ambas inmunizaciones son seguras; pueden administrarse de modo simultáneo con otras vacunas, aunque en brazos distintos, y juntas proporcionan una mayor protección contra la neumonía y otras enfermedades neumocócicas.
Culebrilla
En los adultos mayores existe otra amenaza que puede ser prevenida por vacunas. Es la culebrilla, que afecta a 1 de cada 3 personas mayores de 60 años de edad. Esto se debe a que casi todas las personas hemos tenido varicela o estuvimos en contacto con el virus que la produce. En el adulto mayor, bajan las defensas y surge la culebrilla o herpes zóster (HZ), cuyo problema mayor es el dolor asociado a estas erupciones.
Para protegernos de esta infección, desde septiembre del 2014, existe una vacuna efectiva y segura que se da en una sola dosis y se puede aplicar en cualquier momento del año.
Sarampión
Recientemente hubo brotes en Colombia y Europa. Por suerte, en nuestro país estamos protegidos contra esta enfermedad pero debemos recordar que antes de viajar a este tipo de destinos, debemos revisar si hemos recibido la vacuna del sarampión.
Aquellas personas menores de 50 años, sobre todo los adolescentes, que no recuerden si están inmunizadas, nunca está demás recibir una dosis de la vacuna triple viral, que confiere protección contra el sarampión, la rubéola y las paperas.
Fuente: Telam / Infobae / Dr. Daniel Stamboulian / www.buenosaires.gob.ar




