En la última década hubo diversas legislaciones referidas a los trastornos de la conducta alimentaria en las escuelas. La mayoría no prosperó. La única que resistió con éxito dentro de esta seguidilla de legislaciones alimentarias es la ley 3704 de “Alimentación saludable” sancionada por la legislatura porteña en 2010.
La tendencia de los quioscos saludables en los colegios
Además de “promover los hábitos saludables en la población escolar”, la ley apunta al establecimiento de quioscos básicos que ofrezcan a los chicos alimentos como barras de cereal, alfajores a base de arroz, frutas secas, semillas y agua mineralizada entre otros productos.
Según la legislación, la instalación de los quioscos no es obligatoria y se aclara que la autoridad de aplicación es el Ministerio de Educación de la Ciudad. De acuerdo al último relevamiento que hicieron en la Dirección General de Servicios a Escuelas -del total de 734 establecimientos escolares de gestión estatal- se contabilizaron 127 quioscos, de los cuales: 17 son básicos, 35 son bufetes y 75 son cantinas, es decir, menos del 20%.
Según la última encuesta de salud escolar realizada por el Ministerio de Salud de la Nación -donde participaron casi 30.000 alumnos de entre 13 y 15 año de todo el país- el 40% de la población en edad escolar sufre de obesidad. Además, en el último informe del Panorama de Seguridad Alimentaria y Nutricional elaborado por la Organización Mundial de la Salud y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, la Argentina encabeza el ranking regional de obesidad. Según este informe el 9,9% de los niños menores a cinco años padecen ese problema.
“Hoy uno de cada cuatro escolares tiene sobrepeso y probablemente la mayor parte de ellos serán adultos obesos”, dice la licenciada en Nutrición Antonela Carnevale. Para la especialista, la reacción de los padres ante los problemas de alimentación de sus hijos suele variar: “La mayoría de los padres subestima el problema y directamente deciden no tratarlo con un profesional. Los que deciden tratar a sus hijos a veces se sienten desbordados, porque ven que ese compromiso también les concierne a ellos”. En los casos de obesidad infantil, las responsabilidades trascienden a los padres y los espacios simbólicos como las escuelas.
Tipos de quioscos y alimentos
De la ley 3704 se desprende la Guía de Alimentos y Bebidas Sustentables (GABS), elaborada para enriquecer nutricionalmente la oferta de un quiosco tradicional. Allí se detallan que los únicos productos aptos para vender son los que tienen un máximo de 220 calorías. El peso neto que figura en la información nutricional del paquete, debe coincidir con los valores de la porción. Los alimentos, productos alimenticios y bebidas incluidos en el listado de la GABS deben ser exhibidos en lugar visible y destacado. Los sándwiches, ensaladas, pizzetas, tartas y empanadas quedan exceptuadas de esta lista ya que son consideradas almuerzos, por lo cual no se tendrá en cuenta el máximo calórico establecido.

Según las condiciones de infraestructura y equipamiento con las que cuenta para elaborar, almacenar y expender alimentos dentro del ámbito escolar, los quioscos saludables son categorizados en tres. Además de la oferta propuesta para cada categoría de quiosco se deberán incluir productos aptos para celíacos en todos los tipos de quioscos.
El primero de la lista es el quiosco básico. Puede expender alimentos y bebidas exclusivamente en envase industrial. No deben requerir conservación en frío o calor ni pueden elaborar ni fraccionar alimentos de ningún tipo. Debe incluir cinco alimentos como barritas de cereales, alfajores a base de galleta de arroz, galletitas con cereales integrales, agua mineral o jugos naturales. La segunda opción es el quiosco bufete. Expenden alimentos perecederos -que requieren refrigeración para su conservación-, pero no pueden elaborar comidas en el mismo ni fraccionar alimentos. Además de incluir los productos del quiosco básico deben ofrecer yogur sólo o con frutas, postres lácteos, frutas frescas, ensalada de vegetales o frutas, sándwich de pan blanco o integral con queso y vegetales, leche y jugos naturales. Por último están los quiosco cantina: autorizados para preparar, fraccionar y vender alimentos elaborados en el mismo local con una vida útil de hasta 24 horas. Además de lo incluido en el quiosco bufete, debe tener por lo menos tres productos de: pizzetas de vegetales, tartas y empanadas de vegetales, tortilla de vegetales, licuados de fruta, platos del día con vegetales.
Privados y con comedor
Además de los quioscos saludables en las escuelas de gestión estatal, existen instituciones privadas que brindan servicios alimentarios a sus alumnos. Según la Ley 3704, las escuelas privadas deberán cumplir con las Pautas de Alimentación Saludable, teniendo en cuenta el aporte nutricional y la seguridad sanitaria al elaborar los menús escolares. Cada escuela privada debe realizar el procedimiento para la homologación del menú ante el Ministerio de Educación. Un total de 171 escuelas privadas declararon tener quioscos en el establecimiento.
Es la propia institución quien debe enviar al Ministerio un listado de 15 menús confeccionados por un Licenciado en Nutrición. Otra opción es confeccionar un formulario con las especificaciones -plato principal y postre- del menú homologado para cada grupo etario, también realizado por un nutricionista. Además las escuelas deben indicar el período -mensual o semestral- en el cual se ofrecerá cada menú.
Fuente: www.lanacion.com.ar




