En este número de Diálogo SIE inauguramos la presentación de los principios con los que debemos hacer nuestro trabajo de todos los días.
Hoy: deber de Buena Fe
Este principio implica el deber de obrar como lo haría una persona honorable y correcta, con cuidado y previsión. Implica guardar fidelidad a la palabra empeñada y no defraudar la confianza, ya que ésta forma la base indispensable de todas las relaciones humanas. La buena fe no es una opción o “algo” que se puede “incumplir”: es el principio supremo de las relaciones donde hay compromisos recíprocos.
Hay que tener presente que el contrato de trabajo no sólo crea derechos y obligaciones de orden patrimonial (prestación laboral y contraprestación salarial), sino también una vinculación personal que al prolongarse en el tiempo necesita de la confianza y la lealtad recíproca de las partes.




